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"Nos hicieron creer que cuanto más tenemos, mejores somos"

  • 12 abr 2017
  • 6 min de lectura

Un diálogo, entre ricos tés, con la diseñadora textil María Alejandra Gottelli, creadora de

Cúbreme.

Cùbreme es una empresa de textiles que ha sido certificada por B Corps empresas B * de triple impacto ( social, ambiental y económico ). Su directora creativa es Alejandra Gottelli. Desde 2006, en Cúbreme diseñan y desarrollan productos textiles respetuosos y responsables con los recursos naturales, a través de una meticulosa elección de las materias primas y del cuidado de los procesos y de las personas que intervienen en la cadena productiva . Una ecuación compleja y delicada. Una apuesta liderada por esta diseñadora argentina que nos recibió en su tienda taller palermitano, impregnado por su estilo, en el que se respira gratamente su creatividad y compromiso. Te invito a conocerla...

Cuando se inicia el proyecto, recuerda Alejandra, ¨La búsqueda estaba dirigida a encontrar materias primas de bajo impacto y acompañarlas con procesos productivos limpios. Esto lleva implícita la reactivación de la economía regional, tener una huella de carbono menor y la revalorización de viejas prácticas, como puede ser el uso del telar manual. Es decir, darle a esas fibras naturales que tenemos en la región un proceso de producción con otro acabado y diseño, con otra calidad de desarrollo y con volúmenes más chicos. Priorizando no solamente la belleza de la prenda y el diseño atemporal, sino también la mayor durabilidad.” Para la hacedora de Cúbreme "hay que transmitirle al cliente la historia que hay detrás del producto, su herencia y el amor que nos motiva a querer y conservar algo que es opuesto a la

compra compulsiva sin sentido ni apego"

Look Cúbreme

Los materiales de Cúbreme La elección de las fibras naturales para los distintos productos de la marca desde un suéter hasta una manta es rigurosa. ¨Fuimos buscando tanto fibras naturales vegetales como animales. Algunas certificadas como el algodón peruano y otras solo naturales como son la llama, los lanares, la seda, los caprinos neuquinos, entre otros" explica la diseñadora.

"Los camélidos americanos, que es una especie endémica que tiene una variedad de tonos divinos, 28 en total, nos permite saltear el proceso de teñido que tanto consumo de agua lleva y contamina los efluentes", agrega Alejandra, como otro ejemplo de esta búsqueda de materias primas a conciencia.

¨Los lanares patagónicos, si bien son animales introducidos y cuya gestión ha desertificado gran parte de los suelos patagónicos durante años, hoy forman parte de proyectos que tienen que ver con lo social y lo cultural de su gente", continúa explicando.

El modelo de los troperos ** y sus rebaños de lanares le sirve a Alejandra para introducir una definición de sostenibilidad que va más allá del cuidado del medio ambiente. ¨La sustentabilidad es el cuidado social y su economía sostenida en el tiempo", nos dice.

"Para ello debemos capacitar, apoyar económicamente con programas de manejo y exigir mejores prácticas como el bienestar animal a las que los troperos no están acostumbrados; también, compartir cambios y nuevas miradas. Hay muchísimo por hacer¨ “concluye.

La industria textil contaminante

“La empresa textil en el mundo es la segunda en nivel de contaminación. Y la fibra del algodón está presente en todo. Desde una toalla de un hotel hasta partes de un volante de un Mercedes Benz, pasando por elementos de higiene a un trapo rejilla. Todo lleva algodón, toda la indumentaria del vestir se basa en el algodón.” detalla Gottelli.

Por ello es tan importante el comportamiento de los productores textiles en un mercado altamente competitivo que, para satisfacer necesidades de demanda y de ganancias propias, van haciendo destrozos ambientales y sociales a su paso. “Trabajar con procesos algodoneros de menor impacto como son los algodones orgánicos o por lo menos agro-ecológicos, es un avance. No hablemos de certificación de productos orgánicos si no es posible pero si hablemos de tener una inclinación hacia el mayor cuidado del cosechador y sus tierras que es el que más sufre", aclara Ale.

En este sentido, un diseñador o una persona que está llevando al público un producto debe tener en cuenta todas las variables del asunto: las materias primas, el proceso productivo y el desarrollo del producto para realizar una tarea limpia. En este aspecto, nuestra entrevistada es clara: “hay muchísimo para trabajar, desde la educación de los consumidores hasta la de los productores”.

Mantas Cúbreme

“Nos hicieron creer que cuanto más tenemos, mejores somos”

Resulta interesante conocer la mirada de la situación actual del consumo responsable en Argentina desde sus propios jugadores porque es la más cercana a la realidad; Ale, como conocedora del tema a través de su experiencia de años en el mercado de productos textiles sustentables, abre una ventana de esperanza: “yo creo que hay un despertar. Como esas lucecitas que se van encendiendo cuando oscurece y se pueden ver desde el avión cuando se viaja de noche. Hay mucha gente que está haciendo el clic”, comparte pensativa.

Hay una conciencia de consumo más responsable, productores y clientes están repensando su relación con el consumo, “hay gente que está midiendo su impacto, me doy cuenta de ello cuando lo veo en el negocio”, nos cuenta. Claro que también se puso de moda “los fanáticos que cruzan a Chile para comprar 10 pares de zapatillas porque están más baratas y cambiar esa modalidad de consumo no es fácil. Porque desde la revolución industrial a esta parte, el consumismo comenzó a aumentar y aumentar y nos hicieron creer que cuanto más tenemos, mejores somos”, reflexiona Gottelli.

Lo ilustrativo de escuchar a los que trabajan de forma comprometida en estas temáticas, es que ellos están muy lejos de falsas imposturas y carecen de miradas apocalípticas o tremendistas sobre el tema. Tal es el caso de Alejandra que reconoce que “no se puede dejar de consumir” solo nos propone que “hay que consumir bien”.

Esto tiene que ver con las elecciones que hacemos a diario. Para empezar podríamos pensar que cantidad no es sinónimo de calidad y que buenas elecciones diarias sobre lo que comemos o usamos pueden ayudarnos a convertirnos en consumidores responsables. “Aunque lo más cuidado cueste más. Un suéter traído de China no sabemos quién lo hizo, quién lo produjo, qué materiales usaron ni las toneladas de petróleo que se invirtieron para trasladarlo”, advierte Alejandra.

Vivir con menos

Para terminar la interesante charla de sábado, interrumpida felizmente por varios clientes que ingresaron a su tienda de la calle Godoy Cruz de Palermo, nuestra entrevistada habló sobre un tema que, en países en crecimiento como el nuestro, nos desvela: la equidad social.

“Hay que apostar a las economías regionales. No creo en la globalización. Es insostenible. Los que más tenemos, tenemos que aprender a vivir con menos. Para que los que menos tengan puedan vivir con más y se genere, de este modo, la equidad social que tanto anhelamos”.

Un pensamiento que se contrapone claramente al modelo económico ganar-perder que, según Alejandra, es el que debiera cambiar. “Para que unos ganen mucho otros tienen que perder mucho. Eso es lo que hay que modificar. Esto ya es inviable a nivel planeta. Unos deben ganar menos para que los otros puedan subir”, expresa convencida.

Me despido, le agradezco, pruebo una bufanda antes de irme, la toco con mis manos y me recuerda que es un producto cuidado. Me miro en un viejo espejo con marco de madera que está en el centro del salón de ventas. Me gusta, es una de mis prendas favoritas de Cúbreme, tengo una parecida de hace muchos años cuando apenas Ale comenzaba a trabajar en su proyecto. Años en los que se hablaba muy poco del tema. Me voy contenta, caminando bajo el sol de un otoño que no quiere despedir al verano aún, porque sé que si a gente como a Ale le va bien, nos va bien a todos.

La bufanda preferida de Green Tester. ¡La adoramos!

Pensamientos puros by Ale Gottelli: Foto de Argentina

“Hay un despertar en la industria textil argentina pero es muy difícil sostenerlo. Para una empresa que quiere hacer las cosas bien y formar gente, sostenerse tributariamente es dificilísimo. No somos un país que invierte en la industria textil. Muchos están quebrando, cerrando, descapitalizándose, o no pudiendo comprar máquinas nuevas para competir con el mercado local e internacional actual.

Por eso tanto se habló de talleres clandestinos y mano de obra esclava. Acá no se hicieron bien las cosas de entrada. Se hicieron para abaratar costos. La consigna era menor costo y mayor volumen. Mucho y de mala calidad. Mucho y con un costo mínimo para ganar y ganar. Ganar a cualquier precio era la meta, el paradigma. Hoy eso no es viable. Será un par de años más, pero no se sostiene” Ale Gottelli.

Más información:

* Empresas B: www.bcorporation.net

** Troperos: www.troperos.com.

Enterate más de este grupo social de Argentina.

Cúbreme tiene diseños textiles fibras naturales. Su oferta incluye diferentes líneas para hombre y mujer: sweaters y cardigans tejidos, accesorios ( bolsos, gorros y bufandas) ; loungewear ; sastrería y decoracion (mantas, throws y alfombras). ¡En Green Tester adoramos las bufandas!

Galería de Imágenes Cúbreme:


 
 
 

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